miércoles, 31 de octubre de 2007

84, Charing Cross Road, de Helene Hanff. Libro

Escritora y guionista de televisión, poco podía imaginarse Hanff que el éxito le iba a llegar cuando, ya cincuentona, se le ocurrió publicar una selección de la correspondencia que, desde 1949 y a lo largo de tres décadas, mantendría con su librero londinense, Frank Doel, empleado de la librería de viejo Marks & Co., sita en el número 84 de Charing Cross Road.

Unas cartas que empiezan con todos los formalismos propios de un intercambio epistolar comercial y entre desconocidos, pero que irá introduciéndose en la intimidad de un discreto, eficaz y al tiempo tierno librero y una divertida y vitalista escritora autodidacta. Con el paso del tiempo la relación se irá abriendo a otros empleados de la Marks & Co. y a la familia de Frank Doel, estableciéndose así una relación múltiple y a distancia que viene a representar una especia de mundillo paralelo habitado por gentes sensibles y bien educadas.


Las cartas son deliciosas; al menos para un amante de los libros y la lectura. Junto con Helene se entusiasmará el lector ante al goce físico que también nos ofrecen esos libros de antaño, se indignará ante una burda traducción de la Vulgata latina a la lengua vernácula ("Lo pagarán con el infierno..., miren que les digo", afirma la judía Hanff) y exultará de placer ante el descubrimiento de un nuevo autor que nos interpela desde el pasado. Es posible que no esté al alcance de todo el mundo, pero no deja de ser emocionante asistir, día a día, al itinerario literario de una persona con inquietudes reales, más allá de la moda de cada momento.


84, Charing Cross Road
Helene Hanff
Anagrama
125 págs.

sábado, 27 de octubre de 2007

POR LA LECTURA (Escrito y firmado por José Luis Sampedro)

Cuando yo era un muchacho, en la España de 1931, vivía en Aranjuez un Maestro Nacional llamado D. Justo G. Escudero Lezamit. A punto de jubilarse, acudía a la escuela incluso los sábados por la mañana aunque no tenía clases porque allí, en un despachito que le habían cedido, atendía su biblioteca circulante. Era suya porque la había creado él solo, con libros donados por amigos, instituciones y padres de alumnos. Sus "clientes" éramos jóvenes y adultos, hombres y mujeres a quienes sólo cobraba cincuenta céntimos al mes por prestar a cada cual un libro a la semana. Allí descubrí a Dickens y a Baroja, leí a Salgari y a Karl May.

Muchos años después hice una visita a una bibliotequita de un pueblo madrileño. No parecía haber sido muy frecuentada, pero se había hecho cargo recientemente una joven titulada quien había ideado crear un rincón exclusivo para los niños con un trozo de moqueta para sentarlos. Al principio las madres acogieron la idea con simpatía porque les servía de guardería. Tras recoger a sus hijos en el colegio los dejaban allí un rato mientras terminaban de hacer sus compras, pero cuando regresaban a por ellos, no era raro que los niños, intrigados por el final, pidieran quedarse un ratito más hasta terminar el cuento que estaban leyendo. Durante la espera, las madres curioseaban, cogían algún libro, lo hojeaban y veces también ellas quedaban prendadas.

Tiempo después me enteré de que la experiencia había dado sus frutos: algunas lectoras eran mujeres que nunca habían leído antes de que una simple moqueta en manos de una joven bibliotecaria les descubriera otros mundos. Y aún más años después descubrí otro prodigio en un gran hospital de Valencia. La biblioteca de atención al paciente, con la que mitigan las largas esperas y angustias tanto de familiares como de los propios enfermos fue creada por iniciativa y voluntarismo de una empleada. Con un carrito del supermercado cargado de libros donados, paseándose por las distintas plantas, con largas peregrinaciones y luchas con la administración intentando convencer a burócratas y médicos no siempre abiertos a otras consideraciones, de que el conocimiento y el placer que proporciona la lectura puede contribuir a la curación, al cabo de los años ha logrado dotar al hospital y sus usuarios de una biblioteca con un servicio de préstamos y unas actividades que le han valido, además del prestigio y admiración de cuantos hemos pasado por ahí, un premio del gremio de libreros en reconocimiento a su labor en favor del libro.

Evoco ahora estos tres de entre los muchos ejemplos de tesón bibliotecario, al enterarme de que resurge la amenaza del préstamo de pago. Se pretende obligar a las bibliotecas a pagar 20 céntimos por cada libro prestado en concepto de canon para resarcir -eso dicen- a los autores del desgaste del préstamo. Me quedo confuso y no entiendo nada.

En la vida corriente el que paga una suma es porque: a) obtiene algo a cambio. b) es objeto de una sanción.

Y yo me pregunto: ¿qué obtiene una biblioteca pública, una vez pagada la adquisición del libro para prestarlo? ¿O es que debe ser multada por cumplir con su misión, que es precisamente ésa, la de prestar libros y fomentar la lectura?

Por otro lado, ¿qué se les desgasta a los autores en la operación?¿Acaso dejaron de cobrar por el libro vendido? ¿Se les leerá menos por ser lecturas prestadas?¿Venderán menos o les servirá de publicidad el préstamo como cuando una fábrica regala muestras de sus productos? Pero, sobre todo: ¿Se quiere fomentar la lectura? ¿Europa prefiere autores más ricos pero menos leídos?No entiendo a esa Europa mercantil.Personalmente prefiero que me lean y soy yo quien se siente deudor con la labor bibliotecaria en la difusión de mi obra.

Sépanlo quienes, sin preguntarme, pretenden defender mis intereses de autorcargándose a las bibliotecas. He firmado en contra de esa medida en diferentes ocasiones y me uno nuevamente a la campaña.

¡NO AL PRÉSTAMO DE PAGO EN BIBLIOTECAS!. José Luis Sampedro

"Si no sabes a dónde quieres ir, no tiene importancia cuál de los caminos tomes " L.Carroll

sábado, 13 de octubre de 2007

Reconocimiento de la relacion laboral en las becas

Solicitamos que se elabore una legislación consecuente con la realidad que se oculta debajo de muchas becas concedidas tanto en organismos públicos como entidades privadas, que bajo el concepto de “beca” esconden un vínculo laboral, lo que supone una "relación laboral encubierta” entre los sufridos becarios y las empresas u organismos que disfrutan del la productividad del becario. Igualmente solicitamos que dicha legislación contemple la imposición de sanciones para las entidades otorgantes de las becas que no pretendan promover la actividad investigadora o la formación del becario, intentando mediante dicha beca obtener un trabajador a bajo coste.



SI QUIERES QUE LAS COSAS CAMBIEN FIRMA: http://www.firmasonline.com/1firmas/camp1.asp?C=105

EL CINISMO DE LA LEGISLACIÓN CONTRA EL EMULE

Aprende a interpretar correctamente el Código Penal siguiendo la lógica aplicada por la industria que considera que la reproducción, distribución y comunicación pública de obras intelectuales que te den cualquier beneficio o utilidad es delictiva. Para ello, practica con este sencillo test. Siguiendo la interpretación que hace la industria del artículo 270 del Código Penal, elige cuál es la acción considerada de mayor gravedad:



- 1º SUPUESTO :



(a) Luis se descarga una canción de Internet.



(b) Luis decide que prefiere el disco original y va a El Corte Inglés a hurtarlo. Una vez allí, y para no dar dos viajes, opta por llevarse toda una discografía. La suma de lo hurtado no supera los 400 euros.



RESPUESTA: La descarga de la canción sería un delito con pena de 6 meses a dos años . El hurto de la discografía en El Corte Inglés ni siquiera sería un delito, sino una simple falta (art. 623.1 del Código Penal).



- 2º SUPUESTO:



a) Luis se descarga una canción de Internet.



b) Luis va a hurtar a El Corte Inglés y, como se le va la mano, se lleva cincuenta compactos, por valor global de 1.000 euros.



RESPUESTA: Seguiría siendo más grave la descarga de Internet. El hurto sería un delito, porque supera los 400 euros, pero sería de menor pena que la descarga artículo 234 del Código Penal).



- 3º SUPUESTO:



(a) Sergio, en el pleno uso de sus facultades mentales, se descarga una canción de Malena Gracia.



(b) Sergio, en un descuido de Malena Gracia, se lleva su coche y lo devuelve 40 horas después. RESPUESTA: Sería más grave la descarga. El hurto del vehículo tiene menos pena, a tenor del artículo 244.1 del Código Penal.



- 4º SUPUESTO:



(a) Ocho personas se intercambian copias de su música favorita.



(b) Ocho personas participan en una riña tumultuosa utilizando medios o instrumentos que pueden poner en peligro sus vidas o su integridad física.



RESPUESTA: Es menos grave participar en una pelea que participar en el intercambio de compactos. Participar en una riña tumultuosa tiene una pena de tres meses a un año (art. 154 del Código Penal) y el intercambio tendría una pena de 6 meses a 2 años (art. 270 del Código Penal). Si algún día te ves obligado a elegir entre participar en un intercambio de copias de CDs o participar en una pelea masiva, escoge siempre la segunda opción, que es obviamente menos reprobable.



- 5º SUPUESTO:



(a) Juan copia la última película de su director favorito de un DVD que le presta su secretaria Susana.



(b) Juan, aprovechando su superioridad jerárquica en el trabajo, acosa sexualmente a Susana.



RESPUESTA: El acoso sexual tendría menos pena según el artículo 184.2 del Código Penal.



- 6º SUPUESTO:



a) Pedro y Susana van a un colegio y distribuyen entre los alumnos de preescolar copias de películas educativas de dibujos animados protegidas por copyright y sin autorización de los autores.



(b) Pedro y Susana van a un colegio y distribuyen entre los alumnos de preescolar películas pornográficas protagonizadas y creadas por la pareja.



RESPUESTA: La acción menos grave es la de distribuir material pornográfico a menores según el artículo 186 del Código Penal. La distribución de copias de>material con copyright sería un delito al existir un lucro consistente en el ahorro conseguido por eludir el pago de los originales cuyas copias han sido objeto de distribución.



- 7º SUPUESTO:



(a) Ramón, que es un bromista, le copia a su amigo el último disco de Andy y Lucas, diciéndole que es el "Kill'em All" de Metallica.



b) Ramón, que es un bromista, deja una jeringuilla infectada de SIDA en un parque público.



RESPUESTA: La segunda broma sería menos grave, a tenor del artículo 630 del Código Penal.



- 8º SUPUESTO:



a) Juan fotocopia una página de un libro.



b) Juan le da un par de puñetazos a su amigo por recomendarle ir a ver la película "Los Ángeles de Charlie".



RESPUESTA: La acción más grave desde un punto de vista penal sería la "a", puesto que la reproducción, incluso parcial, sería un delito con pena de 6 meses a dos años de prisión y multa de 12 a 24 meses. Los puñetazos, si no precisaron una asistencia médica o quirúrgica, serían tan solo una falta en virtud de lo dispuesto en el artículo 617 en relación con el 147 del Código Penal.






Javier Bustos ---Abogado. Texto de un email recibido en junio de 2007